El aire interior de una vivienda está compuesto, en cualquier momento del día por una mayor o menor cantidad de diversas sustancias que pueden resultar molestas o nocivas para las personas. Algunas de estas sustancias están generadas por la propia actividad humana como pueden ser el dióxido de carbono (CO2) o vapor de agua. Otras sustancias emitidas en ocasiones por el equipamiento del hogar o el mobiliario como pueden ser las debidas a las pinturas o barnices utilizados en su ejecución o formaldehidos también pueden resultar nocivos para la calidad de nuestro aire interior.

Para poder regular la calidad del aire interior de una vivienda existen normativas obtenidas a raíz del estudio de los efectos negativos para la salud por la exposición y contacto con diversos contaminantes de una forma más o menos frecuente.

Normativas alusivas a la Calidad Interior del Aire

  • Reglamento de Instalaciones Térmicas en los Edificios [RITE 2007 y UNE’s asociadas]
  • Notas Técnicas de Prevención del Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo, que son guías de buenas prácticas. Sus indicaciones no son obligatorias salvo que estén recogidas en una disposición normativa vigente:
    • NTP 243: Ambientes cerrados: Calidad del aire.
    • NTP 343: Nuevos criterios para futuros estándares de ventilación de interiores.
    • NTP 521: Calidad de aire interior: Emisiones de materiales utilizados en la construcción, decoración y mantenimiento de edificios.
    • NTP 549: El dióxido de carbono en la evaluación de la calidad de aire interior.
    • NTP 741: Ventilación general por dilución.
    • NTP 742: Ventilación general en edificios.
    • NTP 972: Calidad de aire interior: Componentes orgánicos volátiles, olores y confort.
    • NTP 989: Calidad de aire interior: Filtros de carbón activo para su mejora.

El RITE (Reglamento de Instalaciones Térmicas para Edificios) es la normativa española que regula la instalación y el mantenimiento de las instalaciones de climatización y ACS.  

Su principal función es delimitar las condiciones obligatorias para poder cumplir con la demanda de bienestar térmico e higiene en las instalaciones.

De esta forma establece y regula las exigencias de eficiencia energética y mejora un uso lógico de la energía.

RITE. Categorías de calidad del aire interior

El RITE exige un sistema de aportación de aire, que deberá cumplir unas singularidades concretas en términos de volumen y calidad, marcados por la propia norma.

El mejor momento para realizar una ventilación natural de la vivienda se encuentra en las primeras horas del día, ya que la contaminación atmosférica es menor.

Por ello estas el IDAE delimita en función del uso del edificio o local, la categoría de calidad de aire interior (IDA), que se deberá alcanzar será, como mínimo:

  • IDA 1 (aire de óptima calidad): para hospitales, clínicas, laboratorios y guarderías
  • IDA 2 (aire de buena calidad): oficinas, locales comunes de hoteles y residencias, museos, aulas de enseñanza, entre otras aplicaciones.
  • IDA 3 (aire de calidad media): edificios comerciales, cines, teatros, salones de actos, habitaciones de hoteles, restaurantes, cafeterías y bares, salas de fiestas y gimnasios.
  • IDA 4 (aire de baja calidad): no considerado en ninguna aplicación.

Por otra parte, el RITE especifica en su Instrucción Técnica 1.1.4.2.3 que el caudal mínimo del aire exterior de ventilación para la clasificación del aire interior. Para poder calcularlo existen distintos procedimientos:

  • Método indirecto de caudal de aire exterior por persona
  • Método directo por  calidad  del aire percibido
  • Método directo por concentración de CO2
  • Método directo de caudal de  aire por unidad de superficie
  • Método de dilución

El mencionado RITE, indica como debe ser esa ventilación para asegurar su efectividad pudiendo ser de dos tipos:

  • Ventilación mecánica: en la que la renovación del aire se produce por el funcionamiento de aparatos electro-mecánicos dispuestos al efecto, pudiendo ser con admisión mecánica, con extracción mecánica o ambas.
  • Ventilación híbrida: ventilación en la que cuando las condiciones de presión y temperatura ambientales son favorables, la renovación del aire se produce como en la ventilación natural (el aire se produce exclusivamente por la acción del viento) y cuando son desfavorables se realiza como en la ventilación con extracción mecánica.

El RITE exige un sistema de aportación de aire, que deberá cumplir unas singularidades concretas en términos de volumen y calidad, marcados por la propia norma.

Por todo esto y para mejorar la calidad del aire en el interior de la vivienda y rebajar los índices a niveles tolerables, se hace necesario realizar una adecuada ventilación de cada una de las estancias de la misma.

El mejor momento para realizar una ventilación natural de la vivienda se encuentra en las primeras horas del día, ya que la contaminación atmosférica es menor. Esta ventilación se realizará siempre con circulación desde las zonas secas de las viviendas como son los dormitorios, sala de estar, … hacia sus cuartos húmedos en los cuales se localizan las rejillas de extracción. El tiempo necesario para una adecuada ventilación estará entorno a 10 minutos lo que sería suficiente para realizar una renovación completa de la estancia, este tiempo debería ampliarse proporcionalmente en función del número de personas que habiten la vivienda.

Si la vivienda es anterior a la entrada en vigor del código técnico de la edificación será necesario dejar abiertas las puertas de las estancias para garantizar un adecuado caudal de aire de renovación garantizando que este pueda circular hacia las zonas de extracción. En las nuevas viviendas, las puertas de paso están equipadas con sistemas que permiten un caudal mínimo de aire en circulación. Por otra parte las carpinterías exteriores están dotadas con sistemas de microventilación, que permiten con una pequeña apertura de la misma lograr los efectos de ventilación deseados para mejorar la calidad interior del aire.

El RITE exige un sistema de aportación de aire, que deberá cumplir unas singularidades concretas en términos de volumen y calidad, marcados por la propia norma.

Un tratamiento especial es el que deben tener las cocinas que además de disponer de un sistema general de recirculación del aire, también es necesario un sistema adicional específico de ventilación con extracción mecánica para los vapores y los contaminantes de la cocción realizado mediante un extractor conectado a un conducto de extracción independiente de los de la ventilación general de la vivienda.

Conclusiones

Con este artículo podrás conocer algo más acerca de la normativa, especificaciones y consejos para poder mejorar la calidad interior del aire de tu vivienda. No olvides que tu salud depende en parte de la calidad del aire que respiras y un tercio de tu vida lo pasas en tu vivienda.

Esperamos haberte ayudado y como siempre, cualquier comentario o aportación será bien recibido. Hasta pronto!!